lunes, 15 de octubre de 2018

¿Qué es exactamente la interpretación?

¡No, no es traducir de forma oral un discurso!

La interpretación no es lo mismo que una traducción oral. Bueno, no es solo eso.
La interpretación va mucho más allá, pues parte de tener una mayor disposición de recursos que la traducción, pues para traducir no dispones de mucho más que de tus conocimientos como traductor, un bolígrafo y un folio en blanco. En el campo de la interpretación, sin embargo, no estás limitado a unas cuantas palabras; puedes jugar con la gesticulación, la entonación, la modulación de las palabras, etc. según el mensaje que estés transmitiendo...dispones de «accesorios» que pueden hacer de tu simple traducción oral una interpretación de primera calidad.

A la hora de interpretar, incluso de traducir, tenemos que tener muy en cuenta la intención con la que va el mensaje, así como el tono en el que debemos emitirlo. De manera frecuente, suele ocurrir que el emisor de origen pretenda decir una cosa en concreto, y el receptor, por cuestiones de índole diversas (ya sea por raza, cultura, ideología o religión), capte un mensaje equivocado e incluso puede que a veces ofensivo para su tierra.
Anteriormente, hemos remarcado que estos factores también son importantes a la hora de traducir, pero dejábamos esta especialidad en segundo plano ya que en los textos escritos es más sencillo corregir o cambiar algunas palabras para que el mensaje sea claro y de carácter neutro para que nadie pueda sentirse ofendido con lo que queremos decir. En las interpretaciones, ya sean consecutivas o simultáneas, los intérpretes están en continuo contacto oral con el receptor y el control con los pequeños matices que antes mencionábamos debe ser más exhausto para que no haya confusión alguna.

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